resurrección
y peregrinaje
regrets collect like old friends
here to relive your darkest moments
I can see no way, I can see no way
Le pedí a Dios un centro y me mandó a escribir, así que acá estoy. 21:32 del domingo de Pascuas, en bata, todavía empapada porque sentí el impulso de sacarme esto de adentro después de semanas de no querer escribir nada y tenía terror de que se me escape entre los dedos, una vez más.
Suena “Shake It Out” de Florence and the Machine, si habré llorado con esta canción. Curioso usar el pasado cuando claramente lloro mientras escribo esto y dice:
and I’m ready to suffer, and I’m ready to hurt
it’s a shot in the dark aimed right at my throat
’cause looking for Heaven, found the Devil in me
looking for Heaven, found the Devil in me
but, what the hell?
I’m gonna let it happen to me
Voy a dejar que me pase a mí.
Eso me repetía en la bañera, recién, antes de sentir el impulso de escribirlo. Voy a dejar que me pase todo: que me pase el dolor, que me pase el horror. Que me pase lo que ya me pasó, que estoy lista para sacármelo de adentro. Estoy viviendo mi propia resurrección, o eso también le pido a Dios.
I'm always dragging that horse around
all of his questions, such a mournful sound
tonight, I'm gonna bury that horse in the ground
Me quiero sacar al caballo de encima. Es difícil poder explicar la profundidad del mal y el daño que hacen a la psiquis y al corazón lo que viví. Me hago responsable de lo que me toca, hace tiempo. El camino de reconstrucción ha sido una de las cosas más difíciles que me ha tocado hacer en mi vida, y son ajustes milimétricos, casi quirúrgicos, los que vengo haciendo. Me arranco la piel herida, quemada, destartalada para dejar nacer una nueva capa sana, propia, 100% mía. Sé que es necesario pasar por todo esto, no lo hace menos atroz.
Mi escritura hoy no es calma. Es frenética, es desordenada, es lo que siento adentro. Es lo que sentí hace dos años y llevé a lo más profundo de mi ser. Estoy lista para sufrir. Estoy en medio de un peregrinaje complejo, en el que voy sola, por el desierto, recuperando pedazos de mi misma. Me toca el fin de semana que viene volver a recuperar la provincia que dejé en mi huida. ¿Alguna vez te pusiste a pensar qué salvarías en medio de un incendio, de un tornado, del mal acechándote los pasos? Yo lo sé: salvé mi vida, ni más ni menos. Y ahora que los escombros se asentaron puedo dar algunos pasos hacia atrás para ver qué quedó de lo anterior, y de eso, qué quiero traerme conmigo.
Cuando huí leí mucho este poema de Mary Oliver:
Un día por fin supiste
lo que tenías que hacer,
y empezaste
a pesar de las voces
y los malos consejos
a tu alrededor —
a pesar de que toda la casa
empezó a temblar y sentiste
aquel antiguo tirón
en los tobillos.
“¡Arreglá mi vida!”
gritaba cada una de las voces.
Pero no te detuviste.
Sabías lo que tenías que hacer
aunque el viento hurgara
con sus dedos rígidos
en tus cimientos —
aunque su melancolía
fuera terrible.
Ya era bastante tarde
una noche salvaje
y el camino estaba lleno de ramas
caídas, y de piedras.
Pero de a poco
mientras dejabas atrás las voces
las estrellas empezaron a arder
a través de la tela de las nubes
y una nueva voz apareció
y lentamente
la reconociste como propia
y te hizo compañía
mientras caminabas con pasos largos
más y más adentro
del mundo
decidida a hacer
lo único que podías hacer —
decidida a salvar
la única vida que podías.
Hablo de huida y no necesariamente hablo de cobardía. Hice lo más valiente que podía hacer para poner fin al ciclo de locura en el que estaba metida: irme sin explicaciones, protegerme en mi mar, replegarme en mi familia. Empezar de cero. Pasaron dos años desde que me separé, y un año y medio desde que me fui y no volví a mirar atrás. En el medio, si no me equivoco y la memoria no me falla, saqué y cancelé (o perdí) más de tres pasajes de avión. Lo intenté, lo juro. Me sentía poderosa hasta que llegaba la semana anterior al viaje y las paredes empezaban a cerrarse alrededor mío, me faltaba el aire, me perdía en mis pensamientos, y llegábamos a la conclusión con mi psicóloga, una vez más, de que no estaba lista, aún. Ya lo estaría, todo tiene su tiempo. Eso me repetía Lu, y hace dos años decidí creerle por encima de los fantasmas de mi mente. Todos necesitamos una guía cuando nos encontramos en medio de la oscuridad sin linterna.
and it's hard to dance
with a devil on your back
and given half the chance
would I take any of it back?
it's a fine romance
but it's left me so undone
it's always darkest before the dawn
No sé si me subiré al avión en unos días. En este punto ya ni siquiera creo que se trate de eso. Es suficiente la voluntad de recuperar un terreno conquistado, 28 años de mi vida, recuerdos que también fueron hermosos, la plaza donde me dieron mi primer beso, el lugar donde me tatué a escondidas, la calle donde aprendí a andar en bicicleta, mi casa de tiramisú favorita, el sol atrás de las montañas al amanecer, la gata que ha dormido incontables siestas arriba de mi panza, la inocencia de una Nicole que confiaba en la vida.
Es hora. Y le pido a Dios, de nuevo, otro centro. Enseñame de resurrección, pero por favor, por favor, por favor: enseñame más que todo, de amor, que de su falta ya sé bastante.


Nicole querida y admirada! Crees que tu escritura es desordenada, pero sin embargo fluye y llega como un Fito Páez en “pétalo de sal”, nostálgico, profundo y vulnerable.
Gracias por inspirar, gracias por tu verdad y tu historia.
Permiso para decir: wow Nicole, qué viva estas! Es lo que me inspiras cada vez que te leo o que te veo: cuánta vida fluye en vos, a través de vos, con vos. Cuánto sentido! Cuánto has sentido ❤️ es loco (o no?) porque sos la queen del diseño humano para mí. Gracias por compartirte, siempre un placer ser testigo de tu vulnerabilidad corajuda, de tu vida. Te deseo amor en toneladas