you're gonna say that you're sorry at the end of the night
wake up in the morning, everything's alright
at the end of the story, you're holdin' me tight
I don't need to worry, am I out of my mind?
¿cómo estás? le conté a una amiga que existías. a ver, existís, no existís a partir de que yo cuente de tu materia, pero ¿me entendés? entendés que en mi mente, en mi vida, fuiste un paréntesis, como debo haber sido yo en la tuya. ¿le contaste a alguien que yo existo? ¿les contaste del vino y los cigarrillos? ¿les contaste de las ovejas y la casa deshabitada? ¿les contaste de la montaña y la luna llena y mi cumpleaños? estimo que no.
no, no, no te preocupes. no te stalkeo, los efectos son fatales. el recuerdo que tengo en mi mente es suficiente y estimo que nunca voy a terminar de procesarlo, no necesito agregar material nuevo. ¿sabés que pienso? a veces te me cruzas por la cabeza y es como ese recuerdo de la mejor cena de tu vida, tenés como una idea de los sabores, de la atmósfera, lo tratás de transmitir y nadie lo entiende, o sea, es una cena ¿qué más? pero a medida que voy abriendo el libro, que voy escribiendo la novela, que voy contando nuestra historia, que hago el repaso de los días, recién ahí quien recibe el desarrollo va captando las sensaciones y veo en sus caras el reflejo de ah, si, si, qué locura, ¿cómo sobreviviste?
todavía no sé cómo te sobreviví.
quizás porque pasé por un estado de compartimentalización donde la mejor forma que encontré para acomodarte en mi cerebro fue ponerte en la sección de “sueños febriles” y hacer de cuenta que no te llevaste una carta mía y el libro que compré para que me firmes y que nunca nos llenamos de champagne jugando cards against humanity y que no existe un universo paralelo donde estamos los dos caminando por Massachusetts y alguna historia de cuando te dormiste abajo de la nieve.
servís como medida de capacidad: si pude atravesarte a vos, puedo atravesar a muchos hombres.
¿en qué contexto te diría esto y de qué nos sirve a los dos? nos separa la distancia que hoy parece eterna de un continente y varios libros y proyectos, ni que hablar de decisiones de vida, y todos los poemas que te escribí. ¿esa historia del último día era para mí? ¿por eso le pusiste el nombre de mi ex al personaje infiel? ¿por eso me miraste de reojo sosteniéndote la cabeza mientras leía? ¿por eso la dejaste sin terminar? pienso en el tren y en cómo te perdiste entre la gente, pienso en la generosidad de ese final que abrió tantos otros principios, pienso que no existen las casualidades y estaba orquestado, ¿sabías que casi no voy a la residencia?
a veces sueño con vos, especialmente a la siesta, cuando es invierno y el clima se parece tanto al que nos rodeaba cuando salíamos envueltos en bufandas y con vino en los bolsillos. nunca me acuerdo bien el desenlace, será porque esta historia no lo tiene, sólo tengo la sensación que queda cuando pasa alguien cerca tuyo con la ropa caliente recién sacada del lavarropas, o lo que se siente después de haber leído a Borges: tanto hogar como destrucción total.


que texto más sensorial y hermoso ❤️🩹🥹
Muchas cosas que escribiste las vivi y se sintió como un deja-vu. Hermoso texto <3